Hasta que cumplí 10 años pasaba los veranos en casa de mis abuelos en el pueblo, allí ellos tenían un corral que era mi lugar favorito del mundo, criaban conejos, gallinas, tenían dos burros y a veces había cerditos.. era el mejor sitio para una niña.
Un día jugando con uno de los conejos se metió por un agujero que había en la pared y se abrió,como por un resorte mágico una puerta. Esa puerta daba entrada a una especie de jardín lleno de tumbas y encima de cada una de ellas, una estatua de un ángel la protegía. Los ángeles eran terroríficos y si cerraba los ojos daba la sensación de que avanzaban hacia mí, de que se movían. Cada pestañeo un paso, un avance de terror, un paso hacia atrás mío.Se acercaban… grité grité y grité… Uno de ellos el más terrorífico me intentaba alcanzar con la mano de piedra…Creo que me desmayé…No se si lo olvidé o se lo conté a alguien… pero ya no quise volver a casa de mis abuelos. Ese mismo año murió mi abuelo… y hoy después de 20 años ha muerto mi abuela y estoy en el corral buscando la puerta que da al jardín de los ángeles llorosos…
By @zenalmor





