María Purificación Díaz Arregui ,apodada insidiosamente” Mari la Cerda “,se crío en este pequeño lugar.
Sus padres como pasaba en muchos pueblos asturianos, se casaron siendo primos hermanos y de penalti. Fruto de la unión nacieron los mellizos, Mari Purificación y Ángel José.
Los Díaz Arregui no se pues decir que fuera una familia normal ni feliz, más bien desdichada. Los niños nacieron rozando la deficiencia mental.
El padre Bonifacio se dedicaba a la venta ambulante de cacharos de loza, botijos y otros enseres los cuales transportaba de un pueblo a otro a lomos de su asno.
Un día de fuerte tormenta pillo a Bonifacio de camino a una aldea próxima. Se refugió debajo de un pino cuando de repente un rayo le dejo carbonizado estando de rodillas.
Pasaron 4 días y la mujer denuncio la desaparición a los Civiles. Dos días tardaron en encontrar los restos.
El impacto sobre la mujer de Boni fue tan grande que no levanto cabeza. Los pobres pequeños pululaban por la casa como potros desbocados sucios asilvestrados y sin la más mínina contención.
6 meses después de la muerte de Boni, Virtudes su mujer apareció ahorcada en el establo donde guardaban el mulo.
¿Qué sería de los pobres niños y quien se haría cargo de ellos? Afortunadamente sus tíos les recogieron teniendo ellos 13 años.
Angel José un poco mas espabilado que la niña termino de jardinero y haciendo labores de limpieza para gentes del pueblo.
María purificación termino peor .Vivía con sus tíos y dormía en las cuadras con los cerdos siendo raro el año que se bañaba una vez para la fiesta de pascua.
Ella cobraba una pensión de invalidez de 25.000 pts al mes que la permitía vivir mas o menos. A demás y esto ya por vicio, sacaba algunas perras dando algún que otro servicio manual a los viejos verdes del pueblo.
By MAS













